Inalcanzable suele significar demasiado cerca.
Nos mentimos porque la verdad también nos miente.
Hay una sola forma de escapar: correr hacia eso de lo que se escapa.
Nunca más llueve como en la infancia.
El destino se angosta a medida que entendemos.
Que ningún sueño se haga realidad. Que la realidad se haga sueño.
El corazón guarda secretos que también desconoce.
El mar mira siempre a quien lo mira.
El brillo de las estrellas es un lenguaje todavía por descifrar.
El viento dibuja en las nubes todos los futuros posibles.
El corazón late preguntando.
Una sola pregunta puede romper el tejido de la realidad.
¿De qué desierto viene la sed de sed?
Nos enfrentamos a algo mucho más grande que nosotros mismos cuando nos enfrentamos.
Vivimos a tientas o morimos de certidumbre.
Lo más importante es darse cuenta qué importa y qué no.
No hay más sueños que los imposibles.
Lo que nos hace ser quienes somos es lo mismo que no nos deja ser.
Cuando el trueno deja de darnos miedo nos empezamos a equivocar.
Vivir es un lento retorno.
Simple y complejo son dos estados del alma.
El fuego nos recuerda que la vida es combustión.
La herida de una verdad es una escuela de dolor.
La herida que deja el bien nunca se cierra.
Para vivir en unidad, ser y no ser a la vez.
Todo deseo nace de una ausencia, así como toda ausencia nace de un deseo.
Se tarda toda una vida en entender que somos recién llegados.
Que nuestra única herencia sean los días por venir.
Las almas solitarias se reconocen entre sí, pero siguen solas.
Un nuevo nivel en el arte del escapismo: exponerse por completo.
No se encuentra la verdad sin perderse en la verdad.
La realidad no se explica sin sus milagros.
La frontera entre lo posible y lo imposible se llama intuición.
El fondo de las cosas también está en su superficie.
Los tesoros perdidos son los únicos que conservan su valor.
Despertar es soñar despierto.
Hay sueños que no son sueños, sino intuiciones de la verdad.
Tanto la esperanza como la desesperanza son parte del mismo error.
Sorpresa que amanezca, no que no amanezca.
El mundo tiembla a los pies de quien ya no espera.
Delante de un abismo vemos un espejo.
¿Por qué al cerrar los ojos las estrellas brillan más?
Si no hubiera imposibles, tampoco habría posibilidades.
Cuando las palabras dicen la verdad, no rompen el silencio.
Silencio adentro hay un susurro.
La eternidad busca hacerse instante.
Qué cerca está el miedo al amor del amor al miedo.
No hay forma de prepararse para la verdad.
No hay camino correcto, pero sí hay pasos en falso.
Hay tormentas que a la vez son faros.
Que el final nos explique el final del principio.
Un sueño que desvela no es sólo un sueño.
El paso adelante es hacia adentro.
Una duda sobre el ser hace posible al ser.
Ninguna estrella de todo el universo es indiferente a nuestro pequeño drama personal.
Profundizar la mirada, no hay nada más urgente.
Las estrellas nos enseñan a jugar con fuego.
Que no se llame silencio a palabras aprisionadas en la garganta.
La belleza miente, pero señala la verdad.
La mirada que se detiene en un relámpago siempre es infantil.
Olvidamos el origen. Nuestra memoria se hizo futura.
El mismo universo que se expande afuera se expande adentro.
Un segundo antes de morir entendemos todo.
Sin profecía de lo extraordinario no hay vida cotidiana.
Hay lugares adonde no se llega si no se pierde el mapa.
Los deseos nunca dejan de ser una rareza, un cuerpo extraño.
La belleza se da a conocer cuando desgarra.
El guerrero y su guerra no se dejan en paz.
La respiración lenta puede llevar a la visión remota.
No mires a las estrellas si no vas a emprender el viaje.
El deseo es la consciencia queriendo ampliar sus límites.
Sobran respuestas para preguntas equivocadas.
El dolor es el refugio. El amor, la intemperie.
Ser en la medida del ser: ni más ni menos.
La noche nos acerca a nuestro propio misterio, ocultándolo.
La fantasía y la realidad todavía no definen bien sus límites.
Las noches de luna llena anuncian eclipses.
Una sola cosa queda por hacer: prepararse para lo inesperado.
Describir al monstruo no lo aleja.
Cada madrugada es un portal que nunca cruzó nadie.
Misterio es lo desconocido haciéndose intimidad.
El miedo es el anuncio a destiempo de una revelación.
¿Qué sabe una lágrima de la vastedad del océano?
No duele lo que falta, duele que falte.
Al futuro hay que olvidarlo. Al pasado, imaginarlo.
Soñadores son aquellos para los que despertar ya no alcanza.
Una convicción y una duda sostienen el alma.
Los momentos de mayor lucidez parecen sueños.
Una vida se define por sus contradicciones.
Cuando la verdad no es suficiente, no es suficiente verdad.
Frente al espejo todas las preguntas confluyen en una.
Abrimos los ojos del universo cuando abrimos los ojos al universo.
Cada rayo en la tormenta es una promesa olvidada.
Quien huye de sí mismo va a su encuentro.
Lo más importante que tenemos no nos pertenece.
Las palabras no alcanzan a decir lo que el silencio no calla.
La palabra viene del eco, y no al revés.
No hay adonde llegar ni de donde partir, pero somos viajeros.
Todo lo que alguna vez imaginamos forma el sedimento que sostiene lo real.